La salud de la boca es un espejo de la salud general. Problemas como la enfermedad periodontal se han relacionado con mayor riesgo cardiovascular, diabetes mal controlada y complicaciones durante el embarazo. Sin embargo, la mayoría de las personas solo piensan en la higiene oral para evitar caries, lo que es solo una parte de la historia.
El objetivo es eliminar la placa bacteriana de todas las superficies dentales, incluido el espacio junto a la encía. Los asesores de salud bucodental recomiendan la técnica de Bass modificada: coloca el cepillo a 45 grados hacia la encía y haz movimientos suaves circulares o vibratorios durante al menos 2 minutos. Reparte ese tiempo: 30 segundos por cada cuadrante.
Hasta el 40% de la superficie dental es inaccesible para el cepillo convencional. El hilo dental o los cepillos interdentales son imprescindibles para limpiar los espacios entre dientes donde se acumula más placa. Úsalos al menos una vez al día, preferiblemente antes de la higiene nocturna.
El enjuague bucal con flúor o clorhexidina tiene su lugar en la higiene oral, especialmente para personas con mayor riesgo de caries o enfermedad periodontal. Sin embargo, no sustituye al cepillado ni al hilo. Úsalo después de la higiene mecánica para maximizar su efecto.
La recomendación general es una revisión y limpieza profesional cada 6-12 meses. En personas con mayor riesgo (fumadores, diabéticos, embarazadas, con historial de enfermedad periodontal) puede ser necesario cada 3-4 meses. La limpieza profesional elimina el sarro acumulado que el cepillo no puede retirar.
No esperes a tener dolor para ir al dentista. La caries y la periodontitis en estadios iniciales no duelen, pero son mucho más sencillas y económicas de tratar cuando se detectan a tiempo.
La salud bucodental no es un lujo ni una vanidad: es parte integral de la salud general. Invertir en ella ahorra problemas, dinero y molestias a largo plazo.
Blog de Salud Adeslas
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